baje los escalones casi sin tocarlos.. lo mas rapido que pude, me pare y en tu frente me derreti. vulnerable me amalgue al polvo que estaba bajo tus pies..
Sin título más que puntos suspensivos. Sin par de medias. Sin sábanas para la cama. Sin vergüenza. Sin abrigo. Sin primaveras en bolsillos. Sin bolsillos con pelusas. Sin carozos en los bolsillos. Sin mí. Sin vos. Ni voz.
llovía dentro de nuestras tazas y la miel se escapaba por debajo. con un abrazo inyectado en canela y la mente flúor.. atrapo los pocos bichos de luz que sobraron del verano pasado, para prepararte mi lampara favorita. así nos alumbramos mientras tomamos un té que huele a jengibre.
De Parado me como un funeral al paso entre el vientre y el recuerdo.
Si el Muerto hablara, de seguro dirìa: buenas noches, señores, sirvanse un pedazo de mi carne muerta y helada, sirvase usted señora un pedazo de hígado hinchado y desierto, convidele a su niño un trozo de mi dulce espina dorsal, sirvanse queridos, sobre este mantel elástico llamado piel, hagan el buen provecho en mi última final.
O tal vez diría solamente buenas noches, pidiendo unas últimas palabras quebradas al sol, comiendo al paso del último ojo.
En cambio, tal vez, si despertara llamando por los costados para verse en la cara y la voz en la prole herida y sangrante los escupiría a troche y moche por toda la escalera y la noche, y cantaría a voz de niño en santo.
Solo y solamente, lo diré por última vez, para comerse las uñas de funeral al paso.
a veces, cuando cierro los ojos y me concentro mucho mucho... me salen por debajo de mis uñas brotes bien verdes requete bien verdes... ( y en esos momentos, semehacepayasolapanza... )